Cómo constituirse en Parte en el Protocolo de Montreal

Requisitos      Ventajas    Obligaciones    Consecuencias financieras   

La capa de ozono sólo puede volver a su condición del decenio de 1970 si todas las naciones aúnan sus esfuerzos para eliminar la emisión de sustancias que agotan la capa de ozono en la atmósfera. La no ratificación de los tratados del ozono puede dificultar los esfuerzos internacionales encaminados a proteger a la Tierra del daño que causa el agotamiento de la capa de ozono. Si bien ese daño tendrá consecuencias en todo el mundo, es probable que perjudique más a los países en desarrollo.

Para pasar a ser Parte en el Convenio de Viena y el Protocolo de Montreal habrá de depositarse un documento oficial de ratificación, adhesión, aprobación o aceptación (según la legislación nacional), firmado normalmente por el Jefe de Estado o por el Ministro de Relaciones Exteriores, ante el Depositario de ambos instrumentos jurídicos, es decir, el Secretario General de las Naciones Unidas en Nueva York.

Asimismo, toda enmienda del Protocolo de Montreal tiene que ser ratificada por separado, en tanto que cada conjunto de ajustes del Protocolo entra en vigor automáticamente transcurridos seis meses a partir de la fecha en que el depositario notifique oficialmente los ajustes.

En esta sección se exploran las consecuencias de pasar a ser Parte en los tratados del ozono, en términos de: